TRES HABITACIONES Y EL VIENTO, FRANCISCA ANINAT

TRES HABITACIONES Y EL VIENTO

FRANCISCA ANINAT

Sala de proyectos & terraza

OCT 2019 – ENE 2020

Lo que conservamos de nuestros antepasados forma el único acceso a una inmortalidad muy peculiar, irrisoria y frágil: la del ser humano, mortal y efímero entre todos. ¿Cómo se construye una biografía? ¿Qué guardamos y ocultamos u olvidamos de nuestro pasado? ¿Cómo nos transmitimos? ¿Por qué nos enfocamos sobre tal recuerdo en lugar de otro? ¿Cuáles son las palabras que nos acordamos de las que escuchamos durante nuestra infancia y por qué precisamente éstas? Cada uno tiene una biografía pública y una íntima, la que divulga y la que esconde. La vida toma lugar y consume su tiempo entre estas dos aproximaciones.

Francisca Aninat improvisó talleres de creación en salas de espera del Hospital San Juan de Dios en Santiago de Chile a partir de mayo de 2011. Aprovechando este tiempo muerto –el tiempo de espera podía durar de entre 3 a 4 horas–, Aninat entregaba materiales para confeccionar pequeñas esculturas del tamaño de la mano o instrucciones para dibujar o inscribir recuerdos sobre pedazos de lienzo que recolectaba después para armar mapas gigantescos de América latina o libros más íntimos. Tres habitaciones y el viento enfatiza los relatos orales grabados durante dos años en este mismo hospital. Aninat editó estos textos para guardar fragmentos que cosió sobre pinturas de formato pequeño en gran parte oscuras y abstractas. En gran parte porque, entre la información recolectada, aparecen unos planos de habitaciones dibujados de memoria. Son estas pinturas que Aninat presenta enmarcadas sueltas o agrupadas y encuadernadas para formar libros, unos abiertos liberando y compartiendo la palabra, otros mudos, cerrados, escondiendo secretos rescatados; seis planos de memoria expuestos como pendones completan la muestra. Algunas representaciones de animales enigmáticos, bichos cosidos con hilo rojo les habitan, parados y mirándonos con ojos ciegos.

Archivar rastros a pesar de su vulnerabilidad. ¡Toda huella puede ser borrada!

Aninat cumple a la letra el reto etimológico de los artes visuales que consiste en dar visibilidad a lo invisible, rescatando detalles del pasado de vidas anónimas. El pasado, el presente y lo que queda en medio. Memoria selectiva para un mapa subjetivo forzosamente parcial e incompleto que adivina un futuro anterior sin bastidores ni tensión ninguna.

Michel Blancsubé

Curador

Francisca Aninat (Santiago, Chile, 1979)

Ha participado en diversas exposiciones en Bolivia, Chile, Estados Unidos, Londres, México, Países Bajos y Puerto Rico. Recientemente realizó una instalación en el edificio histórico del Hospital San Juan de Dios en Santiago, primer hospital fundado en Chile. Su obra forma parte de la colección Femsa en México, Fundación Cisneros Fontanals en Estados Unidos y David Roberts Art Foundation en Inglaterra, entre otros. Ha recibido el fondo nacional de cultura y las artes, la beca de excelencia académica para estudios en el extranjero y Cisneros Fontanals Art Foundation Grants and Commissions Program. Actualmente se encuentra trabajando para la Bienal de Guatemala 2020 y una investigación que realizará en el Museo de Arte Precolombino de Chile.