Umbrales abiertos en el cuerpo de la tierra
2026
Karian Amaya
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México

Umbrales abiertos en el centro de la Tierra
"Este pueblo está lleno de ecos. Tal parece que estuvieran encerrados en el hueco de las paredes o debajo de las piedras." - Juan Rulfo, Pedro Páramo (1955)
Hay piedras que llegan al taller con la memoria intacta del desierto, recortes descarta- dos por la industria extractiva que Karian Amaya recoge de las canteras de Ojinaga y restituye a una segunda vida junto al cobre que evoca los yacimientos de Parral donde trabajó su padre. En cada pieza, el mármol negro de Monterrey y el travertino beige de Veracruz reciben la perforación circular como quien acepta una herida antigua, y esa herida, lenta y paciente, se convierte en umbral. La exposición reúne un conjunto de esculturas donde el círculo excavado opera como gesto estructural y núcleo conceptual de la obra, construyendo una meditación silenciosa sobre la extracción, la huella del territorio y la capacidad de la materia para albergar tiempo.
El círculo funda una de las tradiciones más fértiles de la escultura del siglo XX. Barbara Hepworth perforó por primera vez sus tallas hacia 1931 y con ese acto dotó al hueco de un estatuto escultórico pleno, convirtiendo la ausencia en principio constructi- vo. Henry Moore prolongó esa intuición hacia una orografía del vacío, Eduardo Chillida concibió en el granito y el acero cámaras capaces de contener silencio, y Anish Kapoor radicalizó el círculo como frontera entre lo visible y lo insondable. Este linaje establece que esculpir consiste en retirar materia para revelar la fuerza que la habita.
Amaya inscribe su obra en esa genealogía y la tensa desde una conciencia social de la materia. Toda presencia del círculo evoca además el ensō del budismo zen, aquel- la órbita trazada en un solo gesto de tinta donde la plenitud y el vacío se revelan como una misma sustancia, y repite a escala íntima el gesto de la mina convirtiendo cada oquedad en archivo de una herida geológica. El cobre introduce una temporalidad oxi- dante que anima la quietud de la piedra, y la obra afirma que toda forma es memoria de una extracción y que todo vacío guarda el pulso del retorno.
Curada por Alberto Ríos de la Rosa





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Un acercamiento a lo que presentó la exposición.